Para otorgar testamento, se precisa de intención de testar por parte del disponente. Tienen capacidad natural para poder otorgar testamento las personas físicas mayores de 14 años, o de 18 años si se trata de un testamento ológrafo. Las personas jurídicas no tienen capacidad.

La capacidad natural exige que no exista sentencia de incapacitación ni que la persona sea menor de la edad exigida. La capacidad la va a determinar el notario. Si el testador no es capaz, el testamento no será válido.

En cuanto a los incapacitados judicialmente, sólo cabe el testamento abierto. El Código Civil establece que si un incapacitado, en su sentencia, no tiene prohibida o restringida su capacidad para testar, podrá hacerlo después de que el notario designe a dos personas que previamente lo reconozcan, y respondan de su capacidad. Si no hubiera dictamen de estos dos facultativos, el testamento será nulo. Si el dictamen es positivo, pero el notario considera que no tiene capacidad natural, el notario no está obligado a dar fe de su capacidad. No obstante, el testamento hecho antes de la enajenación mental será válido.

Por su parte, el testamento cerrado no puede ser otorgado por personas invidentes, ni por analfabetos. El sordo o analfabeto tampoco puede otorgar testamento ológrafo, por lo que sólo podrá dejar testamento abierto y mediante intérprete.


Ubicación: Valencia, Valencia, España
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